JOSÉ ANTONIO PÉREZ-ARANDA: “LA RSE SE EJECUTA A TRAVÉS DE CINCO DIMENSIONES: ECONÓMICA, LEGAL, ÉTICA, AMBIENTAL Y FILANTRÓPICA”

José Antonio Pérez-Aranda es director y profesor de la Escuela Universitaria de Hotelería y Turismo CETT-Universidad de Barcelona, y en su aportación a nuestro Libro Blanco por un turismo responsable y sostenible, reflexiona sobre las oportunidades que la formación puede aportar a la creación de un turismo responsable.

Desde el CETT promueven una formación profesional en el sector turístico teniendo en cuenta la concienciación de un turismo responsable en los futuros profesionales, tanto desde el punto de vista de la oferta  como en el de la demanda. Por ello, Pérez-Aranda, también ha publicado también un estudio sobre la valoración de la RSE en el sector hotelero desde la perspectiva de la demanda cuya presentación tuvo lugar en FITUR 2016 junto a la presentación de nuestro Libro Blanco.

Los estudios sobre la valoración de estrategias RSE en el turismo por parte de la demanda, son casi inexistentes. Por eso, desde el grupo de investigación de hotelería de la Escuela Universitaria de Hotelería y Turismo CETT hemos emprendido una investigación centrada en conocer el grado de importancia y valoración que tienen las iniciativas de RSE para los turistas.

 

 

A continuación, mostramos la entrevista completa en la que Pérez-Aranda destaca los puntos clave de su aportación a este Libro Blanco:

¿Qué entienden por estrategias de RSE aplicadas al turismo? ¿Cómo diferenciar las que realmente aportan algo de las que solo son fachada?

Una buena definición de la RSE aplicada al turismo, que recoge la esencia de las estrategias a seguir parasu desarrollo, sería la siguiente:c (Pérez-Aranda, 2015)”. Si prestamos atención al término “social”dela responsabilidad, podemos encontrar la manera de diferenciar aquellas empresas que utilizan la RSE como elemento de maquillaje, respecto a aquellas empresas realmente comprometidas con esta política de gestión empresarial. Efectivamente, el término social se refiere o bien a acciones o comportamientos que dan respuesta a peticiones o expectativas de la sociedad, o bien a acciones o comportamientos realizados por cierta presión social, y por tanto, por exigencia de la sociedad. Las acciones vinculadas con la RSE estarían suscritas a aquellas acciones que dan respuesta a peticiones o expectativas de la sociedad, y los grupos de interés de la empresa. No obstante, siempre es necesario evaluar la legitimidad y validez de estas peticiones por parte de la sociedad, utilizando criterios vinculados con la ética y lo moral.

Para comprobar el compromiso real de las empresas con la RSE, se puede utilizar el concepto de rendición de cuentas, que muestra los avances y resultados sociales obtenidos por la organización a los grupos de interés de la empresa, especialmente sobre aquellas cuestiones que estén dentro de lo moral y ético, en sintonía con las normas tanto sociales como legales de la empresa y su entorno.

¿De qué manera puede una universidad o centro de estudios como el suyo impulsar estas iniciativas?

Los centros de formación y las universidades tenemos la obligación de mostrara los futuros profesionales del turismo cuáles son los impactos positivos y negativos que generan las actividades turísticas, y proporcionarles los conocimientos y competencias necesarias para que contribuyan a un turismo responsable y sostenible. Los planes de estudio de grado y másters de turismo incorporan en diferentes asignaturas estos conceptos, instrumentos y estrategias, garantizando su adquisición en el perfil de salida de los gestores turísticos.

¿Qué acciones han desarrollado en el último año o cuáles destacarían?

En el CETT, como grupo de empresas dedicadas a la formación y a la oferta de servicios de hotelería y turismo de calidad, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) forma parte del compromiso fundacional y permite hacerlo realidad. Para la consecución de una óptima RSE, ya incorporada como objetivo en el Plan Estratègico del CETT, el Grup CETT participa en el programa RSE PIME, que promueve el Departament de Treball de la Generalitat de Catalunya, en colaboración con el Consell General de Cambres de Catalunya. Este programa aporta un método y elementos para la planificación de la RSE, ya la vez es un estímulo para el desarrollo del objetivo estratégico. Ha resultado de gran utilidad, por ejemplo, para obtener una diagnosis externa (ayuda a determinar las acciones que hace falta desarrollar, a detectar los puntos fuertes y débiles de la empresa, a definir las acciones de mejora y definir los indicadores de medida), y para poner en valor, tanto internamente como externamente, la Política de RSE del Grup CETT y el inventario de acciones. El programa RSE PIME ha estado un gran estímulo para el equipo directivo; nos ha proporcionado un método y formación, y nos ha ayudado a definir las acciones de mejora gracias a la diagnosis externa realizada.

¿Qué formación tienen o deberían tener los profesionales del turismo para poder diseñar o aplicar estas estrategias? ¿Realmente sabemos cómo hacerlo? ¿Qué está haciendo el sector educativo o de formación para ello?

Los profesionales del turismo deben conocer con profundidad cuales son las diferentes dimensiones dela RSE, y su aplicación en turismo. La RSE se implanta y ejecuta a través del desarrollo de 5 dimensiones: económica, legal, ética, ambiental y filantrópica. Además todas estas deben ser comprendidas bajo la mirada de los intereses de los stakeholders, que marcan la hoja de ruta de su desarrollo y que en última instancia son los que evaluarán la eficacia y la calidad de las acciones de RSE realizadas por la empresa turística. En este sentido, puede existir cierta falta de comprensión del concepto de RSE por parte de algunos profesionales, que interpretan parcialmente el alcance de este sistema de gestión, identificando únicamente aquellas acciones vinculadas con la filantropía o con el desarrollo de acciones dirigidas a reducir los impactos negativos de la empresa en el medioambiente. Las universidades que imparten formación turística son conscientes de estas deficiencias y han incorporado en los programas formativos de grado y másters los contenidos y enfoques competenciales necesarios para asegurar perfiles profesionales que contribuyan con su quehacer diario a un turismo más responsable y sostenible.

¿Qué podríamos aprender de otros países o ciudades?

No es necesario mirar a otros países sino simplemente a la iniciativa del Gobierno Balear, que creó la primera Dirección General Responsabilidad Social Corporativa en el Estado Español, dependiente de la Consejería Trabajo y Formación del Govern Balear. Una brillante iniciativa que podría ser seguida por el resto de comunidades autónomas comprometidas con el desarrollo responsable del turismo.

¿Qué actores ven más activos entre el tejido empresarial y público a la hora de implementar estrategias de RSE? Hoteles, restaurantes, administración local, clientes, etc.

Los actores involucrados con el desarrollo de la RSE son todos aquellos stakeholder o grupos de interés  afectados por las actividades turísticas. Estos stakeholders son “aquellos individuos o colectivos pertenecientes a comunidades locales y foráneas, así como a organizaciones públicas y privadas, que pueden influir o ser influidas por los inputs generados por las actividades turísticas y que, por ello, deben ser tenidos en cuenta como un factor esencial en el proceso de dirección estratégica del sector. De esta manera, los stakeholders del turismo tienen la posibilidad de influir en el destino y aportar directrices sobre las características del producto o servicio turístico de un destino en concreto. La identificación y análisis de las partes interesadas o stakeholders en el sector turístico es algo compleja dado que éste está configurado por actividades de carácter transversal (que afectan a su vez a múltiples sectores), muy heterogéneas y muy sensibles a los cambios del entorno (cuestión es económicas, políticas, sociales, medioambientales, culturales, legales, climatológicas, etc.).Efectivamente, las características y componentes que configuran el producto turístico (alojamiento, restauración, transporte, intermediación, etc.) provoca que éstos sean suministrados por un número muy variado de proveedores, a los que también se han de sumar otros proveedores indirectos, no menos importantes, pertenecientes a las empresas que configuran la infraestructura turística que hace posible facilitar el acceso a los turistas, la atención médica, la seguridad, etc.

¿Han notado algún tipo de demanda por parte de los viajeros hacia este tipo de estrategias? ¿Existe alguna concienciación más clara en determinados perfiles de clientes o por origen geográfico?

Si existe una demanda real por parte de los viajeros respecto a empresas turísticas que desarrollen políticas de RSE es todavía una cuestión por investigar. En este sentido los estudios realizados sobre esta temática hasta fecha son muy escasos, por no decir inexistentes. Conscientes de esta realidad, desde el grupo de investigación de hotelería de la Escuela Universitaria de Hotelería y Turismo CETT, centro adscrito a la Universidad de Barcelona, hemos emprendido una investigación centrada en conocer el grado de importancia y valoración que tienen las iniciativas de RSE para los turistas. Los resultados obtenidos serán publicados a lo largo del 2016.

¿Cuál es su visión a medio plazo (cinco años) de las estrategias de RSE en el sector turístico?

La presión que han de soportar las empresas respecto al cumplimiento de las directrices de la responsabilidad social de las empresas, cada días es mayor; y por tanto estamos asistiendo a un proceso de generalización de su aplicación en diferentes sectores, entre ellos el turístico, liderado por el sector hotelero, tanto en las grandes empresas multinacionales, como en las pymes. Una sociedad más exigente, que reclama comportamientos éticos a las empresas, está impulsando realidad, que hace escasos años parecía más bien una utopía. Las empresas han tomado conciencia del rol que han de ejercer en la sociedad y de la responsabilidad que tienen que afrontar frente a sus grupos de interés. Los grupos de interés externos, como los consumidores y clientes, exigirán cada vez con más contundencia ver sus expectativas cumplidas respecto a la responsabilidad, con productos socialmente responsables; los grupos de interés internos, como el tejido humano de las empresas, igualmente cada día más espera de la empresa el cumplimiento de unos criterios éticos en sus procesos productivos, dando respuesta a los empleados, que esperan un reparto equitativo de valor añadido generado, así como unas oportunidades de crecimiento profesional, de calidad de vida laboral, de condiciones de seguridad y de respeto al medio ambiente en sus lugares de trabajo, entre otros factores. Todo ello augura un futuro a corto plazo prometedor para el desarrollo de la RSE y el incremento de empresas que integran la RSE en su estrategia empresarial como garantía para su desarrollo sostenible, y la generación de ventajas competitivas que garanticen la supervivencia del proyecto empresarial. Este caso concreto, de la planta hotelera de la ciudad de Barcelona.

Descarga (aquí) nuestro Libro Blanco para conocer más sobre la aportación de José Antonio Pérez-Aranda y los demás expertos que han colaborado en este proyecto de investigación por un turismo responsable y sostenible.

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